Economía de Fichas: Qué es y cómo aplicarla 6


La economía de fichas es una técnica psicológica de modificación de conducta que resulta de gran utilidad cuando se trabaja con niños. Basada en los principios de condicionamiento operante, la técnica consiste en establecer un sistema en el que el niño gane puntos o fichas por comportarse de una determinada manera. Estas fichas pueden canjearse más tarde por un premio mayor, pactado de antemano. Así, se puede acordar con el niño que si consigue un determinado número de fichas o puntos podrá acceder a un juguete, juego, actividad, etc. que desee.fichas

Entre sus ventajas, la economía de fichas se puede aplicar tanto en un tratamiento individualizado como en un grupo de niños, siempre que éste sea homogéneo y las conductas objetivo sean las mismas. Asimismo, permite el establecimiento de comportamientos a medio y a largo plazo que, de estar bien planteados, finalmente se adquirirán como rutinas. Paralelamente, la administración de puntos supone un refuerzo positivo inmediato a la conducta meta y permite a su vez acceder a un reforzador mayor a largo plazo. Ello va a favorecer la motivación del niño y su colaboración en el cumplimiento del programa. Y, por último, esta técnica se puede llevar a cabo en distintos contextos (familiar, escolar), en función de cuáles sean los objetivos.

A la hora de diseñar una economía de fichas, hay que tomar una serie de decisiones:

  • Establecer los objetivos (conductas meta), atendiendo al niño con el que se esté trabajando, los problemas de comportamiento que presente y las conductas que se deseen instaurar o reforzar. Hay que seleccionar pocas conductas y definirlas de manera concreta, clara y precisa.
  • Elegir el tipo de fichas (pegatinas, estrellas, caritas sonrientes, etc.) que se vayan a utilizar.
  • Decidir qué reforzadores de apoyo (premios) se van a conceder y por cuántas fichas se van a canjear. Esto puede hacerse con la colaboración del propio niño y/ o de sus padres.
  • Seleccionar quién va a ser la persona que supervise el adecuado funcionamiento de la economía de fichas y se encargue de administrar los puntos y los reforzadores.
  • Escoger el aspecto que tendrá el soporte del programa, atendiendo al contexto en el que éste se vaya a utilizar, los recursos del terapeuta, la disponibilidad de la persona que lo vaya a supervisar y, sobre todo, los intereses del niño.

La adecuada implantación de una economía de fichas obedece a varias normas. En primer lugar, se ha mencionado que se trata de una técnica psicológica y, por lo tanto, es un psicólogo formado en modificación de conducta quien debe diseñarla. En segundo lugar, es necesario establecer una línea base a fin de obtener datos cuantitativos que avalen la eficacia del programa. La línea base consiste en un registro de la frecuencia y/o la intensidad con la que el niño lleva a cabo los comportamientos objetivo en ausencia de intervención. Los datos de la línea base son fundamentales para compararlos con el comportamiento del niño durante y tras la implantación del programa. En tercer lugar, se debe diseñar de manera exhaustiva y atendiendo a todas las variables que puedan interceder en el adecuado funcionamiento del programa. En este sentido, el profesional debe prever la aparición de posibles dificultades en forma de:

  • Confusión, especialmente al principio de la instauración del programa.
  • Escasez de plantilla (falta de disponibilidad del adulto para hacer las labores de supervisión).
  • Intentos del niño para conseguir fichas que no ha ganado o para acceder a premios para los que no tiene suficientes fichas.
  • Que el niño juegue con las fichas o las emplee como distracción de manera indebida.
  • Fracasos a la hora de comprar los reforzadores de apoyo (premios).

Éstas y otras complicaciones se pueden evitar casi siempre con una planificación cuidadosa de la economía de fichas desde el principio.

Ejemplo de una economía de fichas en el contexto familiar. El diseño se ha llevado a cabo atendiendo a las características individuales del niño: edad, diagnóstico, intereses y objetivos. En este caso, Javier (nombre ficticio) tiene 12 años y está diagnosticado de síndrome de Asperger. Muestra escasa motivación por el estudio y habitualmente no lleva a cabo las tareas escolares, lo que está repercutiendo negativamente en sus resultados académicos. Entre sus intereses, se encuentran las películas de Star Wars. El objetivo del programa consiste en instaurar una rutina de estudio en casa.

economia de fichas

cursos online

Share Button

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

6 ideas sobre “Economía de Fichas: Qué es y cómo aplicarla