¿Quiénes y cómo son los niños superdotados?


superdotacion4En primer lugar, conviene diferenciar entre 3 conceptos que suelen utilizarse como equivalentes pero no lo son: precocidad, superdotación y talento. La precocidad intelectual es un fenómeno evolutivo que se caracteriza por un desarrollo intelectual temprano en comparación con otros niños de la misma edad. Una vez que la inteligencia ha cristalizado y es ya una característica estable de la persona, podemos hablar de superdotación, lo que implica tanto una gran capacidad intelectual y creativa como tener determinados rasgos de personalidad. Por último, las personas talentosas son aquéllas que tienen una gran capacidad en relación con un aspecto concreto de la inteligencia o bien una gran destreza para una habilidad o un comportamiento específico. Son especialistas en un área.

Hay tres ejes en torno a los que se definen las características fundamentales de los niños superdotados:

INTELIGENCIA: Su inteligencia excepcional se caracteriza por la rapidez y facilidad que tienen para aprender, combinar y utilizar los conocimientos. Muestran una serie de capacidades mucho más desarrolladas que las personas con un nivel intelectual normal, tales como:

  • Alta capacidad en razonamiento verbal: tienen un amplio y rico vocabulario que les permite expresarse con discursos muy elaborados y precisos, así como una elevada comprensión verbal y capacidad para establecer relaciones entre conceptos; lógico: gran agilidad mental para la resolución de cuestiones lógicas y abstractas, para desenvolverse en procesos inductivos y deductivos; y matemático: Superdotacion1acceso temprano a las nociones de número y gran habilidad para resolver los problemas más complejos inventando, a su vez, diferentes maneras de hacerlos.
  • Gran capacidad memorística, de comprensión y generalización, lo que les permite establecer relaciones y conexiones entre áreas de conocimiento que, a priori, no parecen estar relacionadas, de forma que profundizan en los temas y establecen generalizaciones.
  • Elevada capacidad de concentración y extraordinaria curiosidad intelectual para conocer la respuesta a cuestiones poco propias para su edad.
  • Excelente habilidad perceptivo/espacial: facilidad para manejar simbólicamente figuras en el espacio y para reconocer relaciones de tamaño, distancia, posición y forma.

PERSONALIDAD: No existe un patrón común e invariable. Cada niño cuenta con una carga genética concreta y vive experiencias propias que configuran su personalidad de determinada manera. No obstante, sí muestran sentimientos y actitudes que se dan más frecuente e intensamente que en otros niños de su misma edad. Entre las características más comunes se encuentran:

  • Sentido ético y moral muy desarrollado: preocupados por los conceptos abstractos del bien y del mal, de la justicia e injusticia, muestran una elevada sensibilidad ante los problemas sociales y emociones ajenas, pero también suele afectarles las críticas hacia su manera de pensar y actuar.
  • Capacidad de liderazgo: muchos son populares y respetados, influyendo en sus compañeros por ser considerados un ejemplo a seguir.
  • Gran perfeccionismo: suelen plantearse objetivos demasiado elevados, aspecto que debe atenuarse pues de no cumplir con sus expectativas, es fuente importante de frustraciones; y perseverancia ante actividades de su interés, que tienen alta exigencia cognitiva y suponen un desafío (no suelen desistir antesuperdotacion3 las dificultades).
  • Autoconocimiento muy desarrollado (conocedores de sus facultades cognitivas, pueden controlar y regular su propio conocimiento y suelen ser conscientes de sus límites al madurar); y buen concepto de sí mismos (satisfechos consigo mismos, valoran muy positivamente el aprender más rápido y con mayor profundidad que los demás).
  • Sensación de sentirse diferentes: en ocasiones, tienen la sensación de no poder compartir sus intereses y experiencias con los demás por ser muy diferentes de las que, habitualmente, tienen las personas de su edad y entorno.
  • Inconformismo: suelen buscar la causa de todo y preguntan hasta que la respuesta es convincente, con un sentido claro y lógico. Además, tienden a adoptar una posición crítica hacia el entorno.
  • Son ingeniosos e imaginativos: tienden a emitir respuestas originales y propuestas imaginativas ante situaciones complicadas, adoptando una perspectiva nueva para problemas convencionales.

CREATIVIDAD: Conforma una de las características esenciales para detectar a los niños superdotados. Se considera la habilidad para generar o inventar ideas alternativas, originales y novedosas. Son capaces de mostrar su creatividad a través de las artes plásticas, la escritura o la música; también se pone de manifiesto en el momento de afrontar las dificultades que se les presentan en su vida cotidiana. Las principales manifestaciones del pensamiento creativo son las siguientes:

  • Originalidad: generan ideas nuevas ante determinadas tareas que aportan algo más que sus precedentes.
  • Fluidez: son capaces de generar numerosas alternativas, amplían el abanico de posibilidades.
  • Flexibilidad: capacidad para contemplar un problema desde diferentes perspectivas y ajustar las soluciones en función de las diferentes variables que intervienen.
  • Pensamiento independiente: buscan la solución más lógica, aunque ésta no sea la más conveniente o popular, lo cual produce cierta sensación de excentricidad a sus ideas; y pensamiento integrador: no pierden de vista el conjunto del proceso en el que se hallan inmersos y tienen presente en todo momento el resultado final que persiguen.

Por otra parte, existen multitud de teorías que relacionan la superdotación con la motivación como otra característica necesaria para considerar que una persona es superdotada, ya que permite que su talento sea visible y se materialice en alguna producción. La motivación es una característica intrínseca de la persona que refleja un elevado compromiso, entusiasmo y perseverancia en la consecución de los objetivos o actividad que se plantea. Habitualmente, cuando se interesa por una tarea le dedica mucho tiempo y esfuerzo, encontrando la gratificación en el propio trabajo. Sin embargo, cuando la actividad no es de su gusto, es demasiado fácil o repetitiva, se vuelve incapaz de mantener su atención y todo se torna difícil.

El sistema educativo tiene un enorme poder sobre la motivación. No obstante, en ocasiones, entra en conflicto con la manera de aprender de estos niños, precisamente por no ser acorde al ritmo de aprendizaje que Superdotacion2necesitan. Por eso, es conveniente que estén en manos de docentes especializados, conocedores sus peculiaridades y capaces de despertar el interés de todos sus alumnos diariamente.

En conclusión, todos los superdotados cuentan con una alta motivación interna hacia el conocimiento, que puede ser potenciada o, por el contrario, reducida por componentes extrínsecos (tales como el entorno escolar y familiar). Por esta razón, es clave la correcta estimulación de estos niños para conseguir que desarrollen sus potencialidades, movidos por su propio interés, su gusto por aprender y ampliar sus conocimientos.

Finalmente, otro aspecto a tener en cuenta es la disincronía evolutiva, que consiste en la desigualdad existente entre el desarrollo intelectual (que evoluciona a un ritmo muy rápido) y el emocional (que evoluciona a un ritmo normal). Ello puede suponer una serie de irregularidades en el funcionamiento de la persona, aunque no siempre desemboca en problemas. Hay dos tipos de disincronía:

  •  Interna: al ser niños muy avanzados a nivel intelectual, pueden captar información de toda clase pero no asimilarla o comprenderla adecuadamente porque, a nivel emocional, tienen la madurez que les corresponde por edad.
  • Social: al encontrarse en niveles superiores de desarrollo intelectual respecto a los demás, se crea un desfase tanto en el aprendizaje como en las relaciones sociales, debido a la enseñanza homogénea que se imparte en los colegios o a la inadecuada atención que proporciona el entorno más próximo al niño (padres, compañeros, etc). Por ello,a veces, surge el efecto Pigmalión negativo, que consiste en negar o no reconocer su alta capacidad intelectual, pudiendo abocar en un bajo concepto de sí mismo.
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