Los fundamentos del vendaje neuromuscular se establecieron en los años 70 en Japón por el Dr. Kenzo Kase, buscando la forma de que su actuación terapéutica perdurara en el tiempo. El objetivo de esta técnica se basa en la posibilidad de llevar las manos del terapeuta a la zona a tratar durante todo el tiempo.
El vendaje neuromuscular es un elástico, adhesivo e hipoalergénico, de algodón 100%, sin látex, con propiedades elásticas similares a la piel, transpirable, que no limita la movilidad, y es resistente al agua.
Entre sus funciones podemos encontrar una acción circulatoria-analgésica, basada en el aumento del espacio entre el cutis y el subcutis, lo que normaliza la circulación sanguínea y linfática, reduciendo así el dolor percibido; la acción muscular, que se basa en la regulación del tono, tonificando o relajando, y la acción biomecánica-estructural, que ofrece soporte y memoria cinética a la articulación, ayudando a recuperar el movimiento normal y fisiológico, y la propiocepción y aumento de la estabilidad. En el caso de la terapia miofuncional los efectos fisiológicos que se buscan son los neurofisiológicos y los mecánicos (circulatorio y respiratorio).
Su aplicación en la logopedia tiene múltiples utilidades, siendo de gran ayuda como apoyo al trabajo muscular que se realiza en sesión. Básicamente se emplea para las patologías que requieren un entrenamiento o trabajo de la musculatura implicada, como las disfonías, alteraciones de la deglución, disfagia, babeo y patologías funcionales (articulación temporomandibular, malformaciones craneales y bucales…).
Una evidencia que demuestra la eficacia del kinesiotaping en la terapia miofuncional, concretamente en el control del babeo, fue presentada por la fisioterapeuta Esther de Ru, Miembro de la AEVNM (Asociación Española de Vendaje Neuromuscular) con el estudio de un caso de una niña de 4 años con Síndrome de Rett que padecía salivación excesiva (publicado en 2009 en el boletín de noticias de la AEVNM vol. 3 – www.aevnm.com). El objetivo terapéutico era observar los efectos del vendaje neuromuscular en la reducción de la cantidad y frecuencia de los episodios de sialorrea, ya que el vendaje aplicado por debajo de la barbilla, podría posiblemente aumentar el movimiento de deglución. La colocación del vendaje debía realizarse a diario, por lo que los padres fueron entrenados para su correcta aplicación, y dotados de un registro para reflejar los avances de la niña. Los resultados de este trabajo fueron satisfactorios, percibiendo una notable mejoría en los diferentes entornos de la paciente.
El kinesiotape posee una serie de propiedades, principios básicos, contraindicaciones, tipos de cortado, técnicas de aplicación…que es necesario conocer exhaustivamente, por lo que el profesional que quiera utilizarlo como instrumento de rehabilitación debe realizar una formación específica. Si bien, es importante tener en cuenta que no es recomendable el uso del kinesiotape como único instrumento de tratamiento, sino como un método coadyuvante a otras técnicas de intervención logopédica necesarias para conseguir una evolución positiva.
Os dejamos un ensayo clínico sobre la eficacia del kinesotaping en la sialorrea en niños con necesidades educativas especiales:
1. Técnica de Kinesiotape, para la estimulación de la deglución y reducción del babeo.
2. Técnica de Kinesiotape, para la retracción de la lengua en la disfagia y deglución disfuncional.
3. Técnica de kinesiotape, para reducir un babeo en cascada, estimular la deglución y fortalecer la musculatura bucofonatoria